Qué es la procrastinación: significado, tipos y ejemplos
Procrastinar es posponer a propósito algo que querías hacer, aun sabiendo que te perjudicará. Significado, tipos y ejemplos reales de la vida diaria.
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La procrastinación es posponer de forma voluntaria una tarea que pensabas hacer, aun sabiendo que el retraso te va a perjudicar después. No es lo mismo que descansar, ni que cambiar de plan por una buena razón: es cuando quieres hacerlo, decides hacerlo y, aun así, lo empujas para más tarde. La palabra viene del latín procrastinare, que une "pro" (hacia delante) y "crastinus" (de mañana). Es decir: dejarlo para mañana. Hoy la investigación entiende la procrastinación más como una forma de huir de una emoción incómoda ligada a la tarea que como una falta de fuerza de voluntad.
¿Qué significa procrastinar, en la práctica?
Procrastinar es dejar para después algo que podrías hacer ahora, cambiándolo por otra cosa menos importante o más agradable. El psicólogo Piers Steel, que reunió cientos de estudios sobre el tema en una gran revisión publicada en 2007, describe la procrastinación justamente como un retraso voluntario e irracional: la persona sabe que va a salir perdiendo y lo pospone igualmente.
Tres señales ayudan a separar la procrastinación de otras formas de aplazar:
- Tenías la intención de hacerlo. No es una tarea que decidiste cancelar.
- El aplazamiento no tiene una buena razón. No estás esperando un dato ni priorizando algo más urgente.
- Viene acompañado de malestar. Culpa, ansiedad, esa sensación de peso al fondo de la cabeza.
Si pospusiste la limpieza a fondo porque una amiga necesitó tu ayuda, eso es una elección. Si la pospusiste porque abrir el armario te da angustia y te pusiste a mirar redes sociales, eso es procrastinación.
¿La procrastinación es pereza?
No. La pereza es no tener ganas de hacer nada y estar tranquilo con eso. Quien procrastina suele querer hacer la tarea, sentirse mal por no hacerla y gastar energía huyendo de ella. Muchas veces está ocupadísimo, solo que con otras cosas.
Las investigadoras Fuschia Sirois y Timothy Pychyl, en un trabajo de 2013, describieron la procrastinación como una cuestión de regulación del estado de ánimo: la tarea despierta aburrimiento, miedo a equivocarse, inseguridad o confusión, y aplazarla da un alivio inmediato. El problema es que el alivio dura poco y la cuenta llega después, con intereses. Explicamos ese ciclo con más calma en ¿Por qué procrastino? Los 5 motivos más comunes.
¿Cuáles son los tipos de procrastinación?
No existe una clasificación oficial única. Los investigadores usan varias divisiones, y vale la pena conocer las más útiles:
Procrastinación pasiva y "activa"
En 2005, Angela Chu y Jin Nam Choi propusieron separar la procrastinación pasiva (posponer y quedarse bloqueado, con culpa y plazo vencido) de la llamada procrastinación activa (dejarlo para cerca del plazo a propósito, porque la persona dice rendir mejor bajo presión). Este segundo tipo sigue en discusión: muchos investigadores creen que es más un "retraso planificado" que procrastinación de verdad.
Procrastinación puntual y crónica
Todo el mundo pospone alguna cosa aburrida de vez en cuando. La procrastinación se vuelve un problema cuando es la forma habitual de enfrentarse a las tareas y empieza a afectar al trabajo, los estudios, la salud, el dinero o las relaciones.
Tipos según el motivo (los más útiles en el día a día)
En la práctica, ayuda más preguntarse por qué estás posponiendo. Los motivos más comunes:
- Evitación emocional. La tarea da miedo, vergüenza o ansiedad (abrir una carta del banco, contestar al jefe).
- Perfeccionismo. Si no puede salir perfecto, mejor ni empezar.
- Sobrecarga. La tarea parece tan grande que no sabes por dónde empezar.
- Indecisión. Hay muchas opciones y elegir parece arriesgado.
- Aburrimiento. La tarea es sencillamente tediosa y el cerebro busca algo más interesante.
- Dificultad para arrancar. Quieres, sabes qué hacer y, aun así, no consigues dar el primer paso.
Cada motivo pide una salida distinta. El perfeccionismo pide un borrador "feo a propósito". La sobrecarga pide dividir en partes. La dificultad para arrancar pide un primer paso diminuto.
Ejemplos de procrastinación en el día a día
- Dejar la declaración de impuestos (la renta en España, la declaración anual en México) para el último día, teniendo todos los papeles desde hace meses.
- Ordenar el escritorio entero, fregar los platos y poner en orden las pestañas del navegador antes de escribir el informe.
- Abrir el libro para estudiar y, cinco minutos después, estar viendo un vídeo de recetas.
- Retrasar durante meses pedir una cita médica, porque llamar por teléfono parece difícil.
- Contestar todos los correos fáciles y dejar el único difícil para "mañana" (todos los días).
- Empezar el gimnasio "el lunes que viene" desde hace varios lunes.
Fíjate en que, en casi todos los ejemplos, la persona está haciendo algo. Solo que no es lo que tocaba.
¿Por qué cuesta tanto dejar de procrastinar?
Porque funciona a corto plazo. Posponer quita el malestar en el momento, y el cerebro aprende que huir de la tarea "lo soluciona". Además:
- El futuro parece lejano. El "yo de mañana" siempre parece más animado que el de hoy.
- La recompensa de la tarea tarda. La recompensa del móvil es inmediata.
- La culpa empeora el cuadro. Cuanto más te regañas, más pesada se vuelve la tarea y más ganas de huir. Un estudio de Wohl, Pychyl y Bennett (2010) encontró que los estudiantes que se perdonaron por haber procrastinado antes de un examen procrastinaron menos antes del siguiente.
¿La procrastinación tiene que ver con el TDAH?
Puede tener relación, pero una cosa no implica la otra. Todo el mundo procrastina a veces. En las personas con TDAH, la dificultad para empezar tareas, calcular el tiempo y mantener la atención en algo poco interesante suele ser más intensa y más frecuente, y por eso la procrastinación aparece tanto en sus relatos. Hablamos de la diferencia entre "posponer" y "no poder empezar" en Procrastinación y TDAH: diferencias y qué ayuda.
Si sospechas que tienes TDAH o tomas medicación, habla con un profesional de la salud.
¿Cómo salir de la procrastinación hoy?
No hace falta un plan perfecto. Hace falta un comienzo pequeño:
- Elige una sola tarea. La que más te pesa en la cabeza.
- Ponle nombre a la emoción. "Lo estoy posponiendo porque me da miedo que salga mal." Solo nombrarla ya reduce el peso.
- Define un primer paso ridículamente pequeño. Abrir el archivo. Escribir el título. Separar los papeles.
- Pon un temporizador de 2 minutos. Acuerda contigo que puedes parar después. Muchas veces seguirás.
- Celebra el comienzo. Empezar ya es la parte más difícil.
Si quieres un paso a paso más completo, mira Cómo dejar de procrastinar: 6 pasos que funcionan.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el significado de procrastinación?
Procrastinación es posponer voluntariamente algo que pensabas hacer, aun sabiendo que el retraso te traerá perjuicio después. La palabra viene del latín y significa, literalmente, "dejar para mañana".
¿La procrastinación es una enfermedad?
No. La procrastinación es una conducta y todo el mundo procrastina en algún grado. Cuando es constante y afecta mucho a tu vida, conviene hablar con un profesional para entender qué hay detrás.
¿Cuál es la diferencia entre procrastinar y descansar?
El descanso es una pausa elegida y sin culpa. La procrastinación es huir de una tarea que querías hacer, normalmente con culpa y malestar durante la huida.
¿Quien procrastina es un vago?
No. Quien procrastina suele querer hacer la tarea y sentirse mal por no conseguirlo. Lo que bloquea es la emoción ligada a la tarea (miedo, aburrimiento, inseguridad), no la falta de ganas.
Empieza por una cosa
Elige la tarea que más estás posponiendo y haz solo el primer paso, con 2 minutos en el reloj. Después, márcala como hecha.